Febrero |
Como todos sabemos, se trata también de un mes que suele traer menos días, quedándonos un poco la sensación de que nos han robado algo. Y si somos mayores, la verdad es que, por el contrario, no experimentamos nada parecido a un cambio o a algún tipo de alternancia.
En el hemisferio sur, febrero es un mes deseable porque nos promete descansar. Descansar tanto del trabajo como de los estudios, disponiéndonos a que durante los días de este mes transcurran antes de que meramente pasen. Cambiamos entonces nuestras actividades, y a veces hasta el lugar en que hacemos habitualmente la vida. Nos entregamos a la diversión, los viajes, el entretenimiento, o simplemente al disfrute -salvo cuando hay temperaturas demasiado altas- de la benevolencia de unas cuantas semanas de las que tomamos mayor conciencia cuando nos encontramos sujetos a las exigencias del trabajo o de los estudios.
Febrero es como un mes que gotea, o sea, que se siente transcurrir día a día y que no sale a nuestro encuentro de la mano de compromisos que deberíamos cumplir ni de........