El legado inmortal de Rafael Ithier a la música latinoamericana

Esa mañana yo estaba reclinado sobre una tumbona a la orilla de la piscina del hotel Caribean Hilton de San Juan de Puerto Rico. Tenía la mirada perdida en el horizonte de un mar océano infinito por donde hacían casi cuatrocientos años habían entrado los tambores africanos que los trabajadores puertorriqueños acogieron después como suya y que dio origen a la “bomba”, música esta que fue la semilla de la salsa antillana. Un melómano Barranquillero me había aconsejado no regresar sin conocer personalmente a Catalino el “Tite” Curiet (considerado junto........

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