Montería y la costumbre de ir a ver
Montería es una ciudad con alma de pueblo: se moderniza y, aun así, no pierde su capacidad de asombro..
Montería es una ciudad con alma de pueblo: se moderniza y, aun así, no pierde su capacidad de asombro. Aquí las novedades no pasan de largo: se miran, se comentan, se vuelven plan. Lo que importa es estar ahí para después decir: "yo estuve". Cuando abrió el primer local de Kokoriko en la calle 41 con Circunvalar, no fue una inauguración: fue evento social. Dos cuadras de fila durante días. La gente no iba solo por pollo; iba a mirar, a ser parte del "momento". Y eso que los celulares todavía no tenían cámara. Algo parecido ocurrió con la primera escalera........
