Niños de papel: Derechos escritos, vidas desprotegidas
¿Qué hay en un ser humano para herir a un niño? Es una pregunta que me hice esta semana. Dos veces. Dos casos, dos países, una misma falla que nadie quiere nombrar.
La primera vez fue por Ángel, un niño de cuatro años en Argentina, que murió con más de veinte golpes en la cabeza. La segunda fue por una niña de dos años en Montelíbano, Colombia, que llegó a urgencias con quemaduras y fracturas y que, según los médicos, responde al tratamiento. Dos países. Dos historias. La misma pregunta sin respuesta. Lo que más me inquieta no son solo los actos. Es todo lo que tuvo que no ocurrir para que esos niños llegaran a ese punto. La violencia contra la infancia rara vez........
