La loca
Para desacreditar a una mujer no siempre hace falta demostrar que miente. A veces basta insinuar que ha perdido la razón. Entonces la discusión cambia de lugar: ya no importa lo que dijo, sino si merece ser escuchada.
En Santa Marta, mi tierra natal, «la Loca» es una expresión coloquial que nombra las brisas de diciembre que ponen todo de cabeza. Allí nombra al viento, no a una mujer. Pero las palabras cambian de peso según quién las pronuncie y contra quién se dirijan. La locura ha sido, desde la Antigüedad, un concepto difícil de delimitar. Filósofos, médicos y juristas han intentado fijar sus fronteras. Esa incertidumbre no ha impedido que la palabra se utilice contra las mujeres: no se controvierte su relato; se cuestiona su........
