A cuchillo en Palacio
Debo confesar que no podía dar crédito al escuchar esta semana a una funcionaria despedida de la Presidencia de la República decir al aire que en palacio había que andar con cuchillo para defenderse de un gobierno y un Presidente en campaña. Lo cierto es que ninguna entidad puede escapar al modo campaña que ha sido ordenado en forma clara y contundente y se ejecuta con precisión de relojería a todos los niveles del Estado.
Nunca antes habíamos visto un uso tan descarado del aparato público con fines electorales. Nombramientos y despidos masivos, ampliaciones de plantas de personal, cientos de miles de millones en nuevos contratos a pocos días de entrar en vigencia la ley de garantías, disminución de requisitos para ocupar cargos, intervención en política por parte de los funcionarios y un sinnúmero de anuncios populistas para comprar conciencias. Los hechos de las últimas semanas son suficientemente elocuentes. Ochocientos nuevos puestos en Colpensiones. Más de seis mil en la UNP, muchos sin experiencia alguna en seguridad o inteligencia; más de 1.100 cargos adicionales en el Ministerio del Trabajo; cerca de........
