¿Seguimos?

En el ethos del Frente Amplio siempre estuvo latente la idea de que la repetición de ciertos discursos o hipótesis terminaría transformando la realidad. Así, mientras hace algunos años afirmaban con vehemencia que “Chile es el país más desigual del mundo”, hoy, ya en el gobierno, aseguran que el país está lejos de caerse a pedazos: Chile se “normalizó”. En los últimos meses, el Presidente Boric se ha empeñado en convencernos de que todo está bien: evita responder preguntas de la prensa, pero retuitea con entusiasmo diversos datos que refuerzan los relatos que busca instalar—que las arcas fiscales están sanas, que la inseguridad ya no es la de antes, que habría menos inmigrantes ilegales que durante el gobierno anterior. Si acaso hay alguna tensión entre aquello defendido hace cuatro años y hoy día, es algo que no llegan siquiera a preguntarse.

El problema es que resulta difícil sostener una identidad política a lo largo del tiempo con ese nivel de contradicción, y la derrota electoral reciente lo demuestra. ¿Qué hará entonces el Frente Amplio cuando deje el poder? Pongamos algunos ejemplos: construyeron su proyecto político levantando banderas como las fronteras abiertas y el “derecho humano a inmigrar”, y hoy día el Presidente defiende con uñas y dientes el legado de haber reducido el ingreso de migrantes irregulares al país. Apenas ayer promovían la plurinacionalidad y la libre determinación de los pueblos, denunciando además la........

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