Lo bueno y lo bello, son inherentes, a la cultura del cuidado |
Tanto es así, que, si la biodiversidad sufre, la humanidad también. Indudablemente, los recursos biológicos son los pilares que sustentan las civilizaciones. Respetémonos, pues. El hábitat se doblega, obedeciendo. Comencemos por acariciar con nuestra mirada, esas aguas cristalinas tantas veces contaminadas por el género humano, verdaderamente en impureza; o, esos bosques amenazados por la deforestación, altamente errados.
Sea como fuere, en un orbe en el cual todo está interconectado, no destruyamos los vínculos naturales, trabajemos con la mente y el espíritu para reconstruirlos. Hagámoslo, asimismo, superando el egocentrismo que nos gobierna y degustando lo caritativo de esa belleza compartida, que es lo que en realidad nos injerta viva coexistencia y consistencia benigna. No olvidemos tampoco que la salud de nuestro planeta juega un papel vital en la........