Cómo ganar el Mundial
Habrá, desde luego, quienes contemplen la existencia de circunstancias subyacentes al problema: deficiente formación técnica de los delanteros, que, sin embargo, no fallan igual en sus elencos de Europa; excesiva presión de la afición, que al principio ayuda, pero después no tanto; e, incluso, un nerviosismo heredado de la historia violenta del país.
Cada cual tendrá sus explicaciones. No obstante, hay un tema difícil de digerir, por pesado, que podría arrojar luz sobre esta leche derramada sobre la que no vale la pena llorar. Es posible, ¡oh, gloria esquiva!, que la respuesta sea mucho más simple y menos tolerable, que no la veamos con claridad porque el patriotismo nos enceguezca, y que........
