Fue sin duda una de las tragedias más grandes que haya presenciado la humanidad. No solo por el significativo número de víctimas, sino por el simbolismo. El M-19 mató a 11 magistrados e incendiaron el Palacio de Justicia.
El discurso para justificar la toma era hacerle un juicio al presidente Belisario Betancur. El M-19 tenía la práctica de hacerle “juicios” a sus víctimas y, una vez condenadas, las ejecutaban. En realidad, fue un operativo financiado por Pablo Escobar que quería torpedear la extradición. Los “guerrilleros” debían destruir los expedientes y acabar con los magistrados que, recios y heroicos, no habían querido atender las amenazas de los mafiosos.
Hemos podido volver a oír las palabras de firmeza, la actitud de dignidad que tuvieron nuestros magistrados; hemos podido conocer las terribles amenazas que recibían días antes, incluyendo a Gaona........
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