Sembrar confianza o resignarnos al atraso rural



El sector agropecuario colombiano enfrenta una realidad que ya no admite discursos románticos ni improvisaciones ideológicas: el Estado perdió capacidad financiera para impulsar por sí solo la transformación rural que el país necesita.

En mayo de 2026 el Gobierno Nacional realizó la mayor colocación de TES de la historia reciente: COP 6 billones. Lo realmente preocupante no fue el monto, sino las tasas. Colombia salió a endeudarse pagando entre 13,9% y 14,79%, niveles que no se veían desde hace décadas.

Ahí nace una pregunta inevitable: si el propio Estado colombiano tiene que pagar intereses cercanos al 14% para conseguir liquidez, ¿cómo pretendemos que el pequeño productor agropecuario consiga crédito barato para sembrar, tecnificarse o crecer?

Cada punto adicional en el costo de la deuda pública termina convirtiéndose en menos crédito, menos infraestructura y menos competitividad para el campo colombiano.

Por eso el debate rural debe cambiar urgentemente. Colombia no puede seguir administrando........

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