Y mientras tanto... de disparar a mandar
Hoy el problema es más complejo: la delincuencia organizada ya no quiere solo confrontar al Estado, prefiere suplantarlo, controlar, regular horarios, cerrar ríos, cobrar extorsiones, reclutar menores, decidir quién circula y quién no. No estamos frente a una violencia que solo confronta al Estado, pretende reemplazarlo.
La confrontación tradicional es fundamental, pero ya no es suficiente. El análisis del Ictj lo resume con precisión: pasamos de una confrontación vertical a una violencia fragmentada, policéntrica y orientada al control territorial y social. La Fip, con base en Acled, lo dijo de otra manera: menos violencia letal, más coerción.
En 2024 bajaron algunos indicadores letales contra civiles, pero aumentaron formas de control........
