Inflación, un enemigo que nos acecha


Si la guerra se prolonga y el barril del hidrocarburo sigue al alza, sumado a esto el dólar sigue a la baja, se nos formará un escenario ambivalente en donde se puede presentar más ingreso fiscales y más exportaciones, pero también mayores costos de importaciones. el riego de un alza de los precios y la salida de los capitales.

Si la guerra persiste en su alargue y el precio del petróleo no renuncia a decrecer las presiones inflacionistas llegarán a un punto en que ya no se puede pasar por desapercibidas.

Como resultado de la guerra, la inflación comenzó a ganar terreno y llegará el momento en que el crecimiento de este monstruo se vuelva inevitable y que los gobierno no puedan poner ni detener a las tendencias del aumento de los precios. Así sucedió en Venezuela que, debido a la inflación indeclinable y la devaluación acelerada de la moneda, sumado casi tres décadas de manejo irresponsable por el régimen que la gobernaba, llevaron a la economía de este país a un estado infernal.

 De igual manera en poco tiempo, si la inflación no se frena, latino américa llegará a sufrir un colapso exageradamente económico.

Hasta ahora la baja del dólar solo beneficiará a quienes hacen procesos de importación, a los que han adquirido deudas en dólares, a los turistas que disfrutar en otros países de su economía y a muchos ciudadanos que se favorecen en sus importaciones debido a que el insumo se hace menos costosos.

 El reciente descenso del precio del dólar en Colombia constaba $3.900, este precio ha captado la atención de los mercados financieros, marcando un nivel que no se veía desde el 29 de mayo de 2024 y que podría continuar bajando en los próximos días. El miércoles el dólar se encontraba por debajo de los 3.700 pesos y para la semana mayor podría llegar hasta los 3.650 pesos y probablemente la tendencia seguirá a la baja, sin embargo, es aconsejable que no se apresuren a la compra de artículos porque debido a la demanda, los artículos suben de precio. Pueda ser que el precio en definitiva pueda llegar hasta 3.500 pesos por dólar o tal vez a un mejor precio y se aquiete de manera definitiva en un precio estable, no muy alto, para que los latinos podamos implantar un negocio sólido.

Aunque parezca casi incoherente, uno de los fenómenos que nos acompleja es la norteamericanización en que nos inclinamos, es que conservamos una admiración extrema por la cultura y tradiciones gringas, todo lo de ellos nos parece insuperable. La xenofilia que sentimos por ellos es supremamente desbordante, sin embargo, ellos siempre no miran con miopía, no importa cómo nos miren, lo importante es que nos generen trabajo, porque el trabajo es paz, el trabajo es un semidios que debemos fomentar.


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