Que no nos gane la guerra de nervios



Todos los días salen encuestas que anuncian que el uno o la otra lideran en segunda vuelta.  Ataques mutuos de ambos bandos, colocando en duda la idoneidad profesional o moral del otro.  Unos jurando y perjurando que no votarán por candidato distinto al suyo en segunda vuelta. ¿Y si no hay segunda vuelta?

En esta guerra el único que gana es Cepeda, quien probablemente estará disfrutando como se destruyen mutuamente.  Le están haciendo el trabajo que él no podría hacer porque es un pésimo candidato.  Flaco favor se le hace al país, al desenfocar las campañas que ya no están concentradas en promover sus planteamientos y ganar adeptos.  Por ahí no es.

Veo incluso familias y amigos donde el tema político los está dividiendo, y palomistas y tigristas casi que ni se hablan, a menos que sea para atacar y ofender.  Ánimos muy exasperados.  Uno........

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