¡Amárrense los cinturones!



Posterior a las consultas, los candidatos anunciaron sus fórmulas vicepresidenciales.  El consenso en mercadeo político es que generalmente los vice no suman votos, y esto hay que tenerlo en cuenta porque Paloma Valencia, supuestamente escogió a Oviedo por los votos.  En las consultas, los números no son reales y es una incógnita, cuantos votos realmente pondrá Oviedo.

Abelardo, escogió a una persona que lo complementa bastante bien.  Restrepo Abondano, ha sido rector de varias universidades y ministro de comercio y de hacienda.  En el primero, no hay consenso sobre su desempeño, quizás mediocre, aunque difícil juzgar bien porque le tocó en medio del Covid cuando el comercio prácticamente se cerró.  Pienso que lo hizo muy bien como ministro de hacienda y supo manejar una encrucijada difícil en lo social, desatada por Carrasquilla.  Es un hombre tranquilo que no se descompone, tiene las competencias académicas para meterle el tema a los grandes temas del país en los frentes económicos, y está acostumbrado al debate, incluso en las aguas apasionadas y hostiles de la dinámica política colombiana.  Creo fue una excelente decisión.

A Oviedo, lo conozco un poco mejor porque por los días en que trabajaba para María del Rosario Guerra de la Espriella en el MinTic, interactué con él en discusiones de unos proyectos.  Un hombre inteligente y muy preparado, que argumenta con datos, y que es capaz de tomar decisiones con base en estos y no impulsivamente.  No me pareció especialmente carismático.  Es más, en ese entonces era esquivo y reservado, casi que desconfiado, y por esto para mi es una sorpresa que hubiera elegido la política.  Su éxito político demuestra que ha aprendido por el camino y se ha pulido.  Ahora bien, desde la orilla de mercadeo político, haberlo elegido es una movida muy arriesgada.  Primero, porque desdibuja una de las banderas fundamentales del Centro Democrático: la seguridad, que, en mi opinión, es lo que moverá más a los votantes.  El contraste marcado con Cepeda desapareció.  Y segundo, es probable que Oviedo atraiga menos votos del centro que los que aleja de la derecha.  Abelardo se convierte en la opción natural.

El peligro que se corre con opciones como Oviedo, es que su posición con respecto a la paz de Santos, suena bien y es defendible en un plano meramente teórico y académico, y yo mismo en este plano coincido con él.  El gran problema es que, en la práctica, la paz de Santos resultó un fracaso.  El problema con Oviedo, es que sigue tercamente casado con la utopía sin reconocer su inviabilidad en el momento presente.  Como dice el senador Kennedy de los USA: el amor es la respuesta, pero hay que tener el mazo listo por si no funciona.  Con sus más y menos, es un segundo de abordo aceptable y que podría ejercer la presidencia de ser necesario. 

Por su parte, Cepeda escogió a una líder indígena que carece de las competencias mínimas necesarias para ejercer la presidencia en caso de necesitarse.  En la izquierda pesan más los símbolos, creyendo que se puede gobernar así.  Desprecio total por la idoneidad para ejercer cargos, lo que, si no alcanza a ser corrupción en algunos casos, si es una gran irresponsabilidad con los colombianos.

El mejor escenario posible sería una segunda vuelta entre Abelardo y Paloma, el cual veo bastante probable.  Sería la primera vez en mucho tiempo en que votaríamos por alguien y no por el mal menor.

 


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