El Caribe no pide permiso: se lo ganó
Durante décadas, Colombia miró al Caribe con una mezcla de fascinación, necesidad y prejuicio. Éramos protagonistas en época electoral, cuando se hablaba de turismo, playas o folclore, y aparecíamos también como sinónimo de corrupción, clientelismo o atraso.
Pero había otra Costa que no siempre salía en los titulares: la de los empresarios que llevan años construyendo compañías, la de los profesionales formados aquí y afuera, la de los jóvenes que crean proyectos innovadores, la de quienes exportan, investigan y compiten con el mundo.
Hoy esa Costa empieza a ser más visible. Por primera vez en mucho tiempo tenemos un presidente costeño que le está dando espacio a más perfiles de la región en posiciones donde se toman decisiones. Pero más allá de los nombres y los cargos, hay algo que vale la pena observar: se está abriendo una puerta para que el talento costeño tenga mayor visibilidad, para que más empresarios sean escuchados y para que las capacidades de la región entren en conversaciones de las que durante años estuvieron ausentes.
Coincide, además, con un fenómeno interesante: las empresas costeñas están empezando........
