Venezuela en la penumbra
Cada mañana, millones de venezolanos se despiertan para enfrentar una nueva jornada marcada por condiciones de vida adversas. Incluso antes de salir de casa, las dificultades se hacen presentes: el aseo personal se ve afectado por los constantes cortes de agua potable y el desayuno suele ser insuficiente debido a que los salarios no alcanzan para cubrir la cesta básica.
Las carencias del transporte público hacen cuesta arriba su traslado al trabajo y la inflación obliga a muchos a tener dos o más empleos. El almuerzo y la cena también son modestos. Para millones de familias, hacer las tres comidas excede sus posibilidades. Al regresar a casa, su hogar está sumido en las tinieblas debido a los apagones diarios.
A esta realidad se suma el deterioro de los servicios públicos esenciales. Los hospitales se encuentran sin insumos, los colegios no están en condiciones para atender a nuestros chamos y 8 millones de compatriotas -familiares y seres queridos- fueron obligados a migrar por la crisis. Por si fuera poco, alzar la voz te hace un blanco de la censura, la represión y la........
