Mucho se ha hablado sobre este tema. O sea, la verdad real y la verdad procesal.

Supongamos que esta situación ocurre: un ladrón se apodera de una suma de dinero en una tienda, muchas personas lo ven cometer el delito y es capturado in fraganti. Antes de ser atrapado, entrega su botín a un cómplice que desaparece. Esta es la verdad real.

El fiscal ordena su reclusión y se dispone a constituir la prueba que debe mostrar al juez de conocimiento. Como no la encuentra, es decir, el dinero, entonces decreta la libertad del presunto delincuente y cierra el caso. Esta es la verdad procesal.

Me aferro al tema luego de leer un envío de la France-Presse (AFP), agencia de noticias más antigua en el mundo, donde informa que Smartmatic acusa a Venezuela de fraude electoral en 2017 y la expropiación de activos, y pide indemnización de 1.500 millones de dólares, fechada éste miércoles 8 de junio.

Según el Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR), la demanda se produce por las votaciones del 30 de julio de 2017 para la Asamblea Nacional Constituyente.

La compañía Smartmatic, que suministró la tecnología para llevar a cabo esos comicios, acusó a las autoridades electorales venezolanas de manipular los resultados. Esto con el fin de inflar la participación en medio de alta abstención, un señalamiento que estas negaron.

Según los resultados que dio ese domingo el Consejo Nacional Electoral (CNE), no reconocidos por la oposición, que habló de fraude, el chavismo ganó claramente con 5,5 millones de votos, lo que supone aproximadamente un tercio del censo electoral.

Ese número distó de ser el de más de 8 millones que, según el Consejo Nacional Electoral, (CNE), dieron el apoyo a la Asamblea Constituyente el 30 de julio, pero suficiente para superar a una oposición que, de acuerdo a los controvertidos números, no llegó a 5 millones y se dejó más de 2 millones de apoyos respecto al claro triunfo obtenido en las elecciones legislativas de 2015.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) emitió un comunicado en el que denunció «un proceso electoral fraudulento sin precedentes», con irregularidades como el cambio de centro electoral a última hora de «más de 700 mil venezolanos».

Sin embargo, el oficialismo cuenta con un núcleo duro de votantes que están con él “pase lo que pase”.

Según la agencia, un directivo de Smartmatic dijo en agosto de 2017 que el reporte oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) de 8,1 millones de votantes, sobre 19,4 millones convocados, se manipuló, provocando una variación que podría superar el millón de votos.

Fundada por venezolanos a finales de la década de 1990 y parte de SGO Corporation Limited desde 2014, la compañía denunció después la expropiación de activos que se utilizaron por otra empresa proveedora de tecnología electoral en Venezuela desde entonces, la argentina ExCle.

En su petición de arbitraje, SGO sostiene que Venezuela emprendió una campaña de persecución contra esa compañía en la que se incluyó hostigamiento y amenazas contra empleados, con el fin de forzar a Smartmatic a avalar y certificar resultados electorales falsos y volúmenes de participación inexactos.

Asegura, además, que hubo “retaliación mediante la falta de cumplimiento deliberada y arbitraria de una serie de pagos contractuales”.

Igualmente, la trasnacional destaca la expropiación de activos tangibles e intangibles de Smartmatic para beneficiar a otra empresa extranjera. La empresa trabajó en elecciones en el país entre 2004 y 2017. O sea, ¿cuántos fraudes hubo?

Los cuestionamientos a las votaciones en Venezuela llegaron al cénit con el desconocimiento por un sector de la oposición, así como por más de medio centenar de países, entre estos Estados Unidos, de la reelección del Presidente socialista Nicolás Maduro en 2018.

En muchas de las conversaciones en estos meses se escuchan certezas, incertidumbres y miedos. Ya se ha dicho en otras oportunidades de los posibles fraudes electorales cometidos por este gobierno.

La crisis política en Venezuela se ha convertido en un cruce de denuncias de trampas y promoción de la violencia difícil de comprobar para los observadores extranjeros.

Los partidarios del silencio siempre dicen que la memoria es peligrosa. Pero en general se refieren a una que no es la suya.

Pero hay una duda que nunca antes había escuchado: la verdad, ¿no nos polarizará más? La polarización consiste en que la percepción de la realidad se divide en 2 extremos excluyentes: No hay arco iris, no hay colores en medio. Y tienes que ponerte en un extremo. Y si no quieres, es igual. Si no te pones, te ponen. Y hablar en los contextos polarizados es peligroso, sobre todo si piensas distinto. Ya no se escucha lo que dices, sino se juzga de qué lado estás. En vez de analizar si eso es cierto o no, se piensa a quién beneficia, o en quien lo dice. Si lo dice alguien con quien me identifico, será cierto. Si es alguien a quien rechazo, ya no le escucho.

Según la Real Academia Española, la verdad es la conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente, también es el juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.

La verdad es única y objetiva, sólo debería existir una, pero en un mundo con seres totalmente diferentes como los venezolanos, la verdad toma matices distintos, pasa a ser subjetiva y depende de la realidad que vivamos cada uno.

La realidad nadie te la puede cambiar o distorsionar porque es la que vives a diario, pero te pueden hacer dudar de las causas que te llevaron a ella. Entonces, ¿cuál ha sido la verdad verdadera en el país?

Smartmatic acusa a Venezuela de fraude electoral en 2017 pero a la vez se acusa de su complicidad.

El efecto no es que nos convenzamos de una verdad sino que dudemos de todas las que no benefician a la población, porque no le da la capacidad de evaluar por si mismos cual es la situación que estamos viviendo.

La verdad puede depender de la regla con la que se mida, porque nuestras distintas percepciones nos hacen tener sentimientos diferentes, así el gobierno de Nicolás Maduro imponga los suyos.

Esta denuncia de Smartmatic quizás sea digerida a su manera por el régimen y maquillada a su estilo, aunque la plataforma opositora anuncie inútilmente que seguirá combatiendo la «dictadura» en Venezuela.

La verdad puede depender de la regla con la que se mida, porque nuestras distintas percepciones nos hacen tener conformidades diferentes.

Orlando Peñaloza

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#OPINIÓN La verdad verdadera #9Jun

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09.06.2022

Mucho se ha hablado sobre este tema. O sea, la verdad real y la verdad procesal.

Supongamos que esta situación ocurre: un ladrón se apodera de una suma de dinero en una tienda, muchas personas lo ven cometer el delito y es capturado in fraganti. Antes de ser atrapado, entrega su botín a un cómplice que desaparece. Esta es la verdad real.

El fiscal ordena su reclusión y se dispone a constituir la prueba que debe mostrar al juez de conocimiento. Como no la encuentra, es decir, el dinero, entonces decreta la libertad del presunto delincuente y cierra el caso. Esta es la verdad procesal.

Me aferro al tema luego de leer un envío de la France-Presse (AFP), agencia de noticias más antigua en el mundo, donde informa que Smartmatic acusa a Venezuela de fraude electoral en 2017 y la expropiación de activos, y pide indemnización de 1.500 millones de dólares, fechada éste miércoles 8 de junio.

Según el Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR), la demanda se produce por las votaciones del 30 de julio de 2017 para la Asamblea Nacional Constituyente.

La compañía Smartmatic, que suministró la tecnología para llevar a cabo esos comicios, acusó a las autoridades electorales venezolanas de manipular los resultados. Esto con el fin de inflar la participación en medio de alta abstención, un señalamiento que estas negaron.

Según los resultados que dio ese domingo el Consejo Nacional Electoral (CNE), no reconocidos por la oposición, que habló de fraude, el chavismo ganó claramente con 5,5 millones de votos, lo que supone aproximadamente un tercio del censo electoral.

Ese número distó de ser el de más de 8 millones que, según el Consejo Nacional Electoral, (CNE), dieron el apoyo a la Asamblea Constituyente........

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