El vals eterno del firmamento |
«Y si un día me quieres ver, mírame en esa nube pasajera, en la luna que no tiene cama ni hogar.
Si alguna vez me quieres recordar, recuérdame en ese lucero que siempre a tu lado quiso brillar.
Y, si en algún momento sintieras deseos de llorar, recuérdame entonces en el firmamento, que es donde me quisiera perder y eternizar».
(Natty) Lisboa– Portugal. Septiembre 2004.
Cuando el sol se retira tras el horizonte de los crepúsculos, el cielo se viste de gala para danzar… Allá arriba, donde el silencio es absoluto y la inmensidad no tiene fin.
Existe un lienzo de puntos brillantes; un lienzo donde la luz y la sombra bailan un vals eterno, recordándonos que, incluso en la inmensidad, cada destello tiene un propósito y cada sombra, un refugio.
La Luna, esa........