El Árbol de Cracovia
En el justo centro de París, en el sector norte del Palais Royal, hubo un gran árbol de castaño verde que fue plantado por el cardenal Richelieu en 1624, donde la gente iba a oír los rumores y corrillos sobre la turbulenta y escandalosa vida de la corte del rey Luis XV, “monstruo de negra furia”, pues la censura periodística impedía conocer estos aspectos de la vida íntima de la corte y la realeza.
Eran los nouvellistes de bouche o traficantes de noticias boca a boca que transmitían chismes, rumores y maledicencias, los excesos de María Antonieta, llamada despectivamente “la austriaca” o también “Madame Déficit”, el pene fláccido de Luis XVI, hablillas y murmuraciones que se filtraban del Palacio de Versalles a pesar de la censura policial. Una auténtica “sociedad de la información» del siglo XVIII. París prerrevolucionario, dice el historiador Robert Darton, estaba inundado de periódicos orales que tenían graves repercusiones políticas. No fue tanto la lectura de Rousseau y Voltaire lo que precipita la revolución sino las habladurías y bulos del pueblo. De los más famosos “que coman pasteles” atribuido, mito o realidad, a María Antonieta.
Estos nouvellistes de bouche decían que sus informaciones eran dignas de crédito, que habían sido oídas en los pasillos o en un salón del palacio de Versalles, o de haber recibido información de un servidor indiscreto. Un sistema de comunicación verbal que luego se imprimía. Una de esas canciones, verdaderos periódicos orales en boca del pueblo llano, decía así:
“Que una puta del destino
En la corte sea elevada
Que en el amor o en el vino
Busque Luis la gloria holgada,
¡Ay! sale de aquí, ay! sale de allá,
uno y otro le da igual”.
El concepto de opinión pública ya existía en aquella época, afirma Darnton. Las ideas se discutían en los cafés, había debates en los mercados, se murmuraban escándalos, chismes y rumores, la picante sátira anticlerical. Todo era alborotado y divertido en una teatralidad que reinaba en las calles de París. No era un mundo sobrio y racional e ilustrado como el que hasta ahora hemos creído, un mundo que estaba llegando a la conclusión de que el gobierno era ilegítimo, todo lo cual hizo erupción aquel 14 de julio de 1789 con la toma de la........
