We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

#OPINIÓN Praxis Ideológica… Metodología… Apoyos… Estructuración #12Jul

3 1 1
12.07.2020

“Quien NO QUIERE pensar, es un fanático;
quien NO PUEDE pensar, es un idiota;
quien NO OSA pensar, es un cobarde.”
(Bacgíaon)

Al tratar de dar un enfoque integrador a los artículos que presentaré cada domingo a mis lectores como señalé en el del domingo 05 de Julio -no tanto en las ideologías -que las sintetizo, cuanto en la metodología de desconstrucción de los hechos. Como escribidor, los filtraré, así como sus resultados, para que quien me lea sepa a qué atenerse.

Estando en estos menesteres, recordé un programa de TV donde Carlos Acosta entrevistaba al “Conde del Guácharo” y uno de los estudiantes en el Foro le preguntó: “¿cuál es su ideología: de centro, de izquierda o de derecha?”. La respuesta no pudo ser mejor: de “Centro de Lomito”, agregando: “es lo que necesitan comer todos los venezolanos”.

Nota: El denominado “Conde del Guácharo es un cómico personaje venezolano, de nombre Benjamín Rausseo, que se lanzó candidato a Presidente.

El “centro de lomito”, como praxis ideológica, expresa la necesidad de dirigir la acción política del gobierno y de los partidos en asuntos concretos que beneficien al pueblo, aplicando soluciones prácticas y eficaces para atender las necesidades de las personas, centrando la acción política en función de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de un país, conociendo lo bueno, regular y malo del pasado, dando el ejemplo en las acciones de sus vidas los gobernantes y los políticos.

La mejor forma de hacerlo, para conseguir el objetivo, es emplear la metodología que inmortalizó, desde el famoso Mayo de 1968, el filósofo post-estructuralista Jacques Derrida que, 42 años después desempolvé de los cursos de formación social que realicé en mis años de adolescente y profundicé, desde el 2010 hasta Junio de 2014, consistente en:

• “Desestructurar o desmontar algo que ha sido edificado, no con ánimo de destruirlo, sino para comprobar cómo ha sido hecho, asumiendo la imposibilidad que tienen la filosofía y las ideologías para analizar la realidad estructurada, revisando, no tanto el entorno venezolano........

© El Impulso