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#OPINIÓN Visión Ciudadana: Las Matralcabalas #4Ago

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04.08.2022

No sabíamos que la palabra “matraca” tuviera tantas acepciones desagradables muy apropiadas para lo que representa en el pueblo venezolano: cargante, inoportuno, latoso, pegajoso, insufrible, insoportable, molesto. Por otra parte, el significado de la palabra “alcabala” nos deja en el limbo pues tal palabra, de origen árabe, significa impuesto o gravamen. Trataremos de explicar en este corto espacio cómo se une lo odioso de la matraca con el “tributo” que exigen los facinerosos bandidos que conforman las alcabalas para la cotidiana realidad del país. Es lo que hemos llamado las “matralcabalas”.

La matraca es sencillamente corrupción administrativa. El funcionario público no debe percibir otro emolumento diferente a su sueldo en la prestación de sus servicios. No es necesario que deje de cumplir con sus funciones o lo haga contrariando a la ley: sòlo el recibir alguna prebenda en sus funciones, así las realice apegado estrictamente a la ley, comete el delito de corrupción impropia, sancionado con prisión de uno a cuatro años, según el artículo 61 de la Ley Contra la Corrupción. En el caso de que dicho funcionario retarde u omita algún acto propio de sus funciones o efectúe alguno que sea contrario a su deber, y para ello reciba alguna suma de dinero o prebenda, la pena a imponer sube de tres a siete años de prisión conforme al artículo 62 de la misma Ley. Conclusión: toda recepción o promesa de recibir dinero u otra utilidad por parte del funcionario público en el ejercicio de sus ocupaciones constituye delito, así no haga nada indebido en dichas ocupaciones y si hace algo contrario a ellas, la sanción será mayor.

La matraca asume una representación todavía más peligrosa para la ciudadanía bajo la figura de la concusión, que no es otra cosa que la extorsión que ejerce el funcionario público constriñendo a alguna persona para que le dé o prometa alguna suma de dinero u otra dádiva en el ejercicio de su cargo, lo cual se pena con hasta 6 años de prisión según el artículo 60 de la Ley mencionada. Por ejemplo, cuando un funcionario de tránsito o de policía amenaza con........

© El Impulso


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