A la víbora de la mar…

“… ¿Qué es una ventana de contexto y qué falla cuando se vuelve demasiado grande? ¿Qué son las incrustaciones y cómo se inicializan?, estas preguntas pudieran determinar si contratan o no a una persona para un trabajo determinado, la inmensa mayoría de los lectores no podrían contestarlas…” 

A través de los tiempos, el humano ha practicado un oficio callado, por así referirnos a la seria e incesante dedicación de algunos de nuestros semejantes al arduo trabajo de buscar nuevas ideas, nuevos inventos, lo cual, sin lugar a dudas, se ha traducido en una mejora de las condiciones y del alargamiento del tiempo de vida que hoy disfrutamos. Sin embargo, a pesar del progreso, por razones complejas y como consecuencia no querida, se han mantenido grandes diferencias sociales, culturales y económicas entre regiones, entre naciones, entre individuos, allí está la Historia para constatar esa afirmación. Las explicaciones, para lo señalado, se cuentan por cientos. Las soluciones, las más lógicas, son de carácter educativo o económico, siendo éstas de aplicación lenta y complicada. Algunos niños de nuestra generación cantaban una canción infantil mexicana, la cual tenía una estrofa que decía: «Los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán…«, se nos ocurrió utilizar su nombre como título de este escrito, al sugerirnos una forma de imaginar lo que desafortunadamente está pasando con las personas y con las sociedades, en un mundo donde los cambios y adelantos dan vértigo. La llamada brecha del conocimiento corresponde a una denominación amplia, la brecha digital forma parte de ella y está profundizándose por más esfuerzos que los estados estén haciendo para mitigarla. Ahora se le suma la incorporación del uso, a través de Internet, de la Inteligencia Artificial para lo cotidiano, el estudio, el trabajo, su irrupción en la sociedad humana, su progresiva penetración,........

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