Una fábula de riqueza al desnudo

El convencimiento de que éramos un país rico pero con una riqueza mal compartida es una fábula que la ruina total del país, a causa del estatismo socialista, puso totalmente al desnudo. Pero esta ilusión no nació en el Siglo XX sino que se matizó en nuestra idiosincrasia cuando los colonizadores españoles atravesaron el corazón de selvas intrincadas y desafiaron ríos caudalosos buscando vanamente una ciudad dorada, donde el oro era más común que las piedras.

Sobre este necio afán de considerarnos inmensamente ricos pero castigados por una pobreza inducida por elites gobernantes codiciosas, en Venezuela construimos un discurso donde era prácticamente imposible que el ejercicio del poder político no estuviese asociado a la corrupción, sobre todo porque bajo el influjo de la “revolución cubana”, el pensamiento de izquierda tomó el rol de doctrina insoslayable dentro del escenario político, mientras que el capitalismo y la economía de mercado era el monstruo que nos mantenía en el subdesarrollo y la pobreza sistémica ,precisamente porque el primer mundo necesitaba de nuestra miseria para ellos mantener su estándar de vida.

Pocos intelectuales en Venezuela se atrevían a ir contracorriente de estas “verdades incuestionables”, entre estos valientes........

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