La leche como tema ecológico |
En el planeta todo está cambiando bajo el impacto de las modificaciones climáticas y sobre este proceso deletéreo ya hay síntomas indubitables sobre lo que será el apocalipsis, terremotos, inundaciones, deshielos, tormentas, maremotos. Estamos dentro de un túnel escatológico y parece que sucumbiremos bajo un caos ecológico sin convencernos que todas las predicciones científicas eran producto de cálculos matemáticos y no visiones proféticas entresacadas de textos arcanos.
Sobre la velocidad del deterioro puede haber divergencias pero en cuanto al fatal desenlace no existen dudas, en caso que no se tomen las medidas urgentes para evitar la gran catástrofe planetaria. Es difícil revertir este cambio climático porque obliga a modificaciones y ajustes severos en el funcionamiento económico mundial, para el cual se hace imperativo modificar al mismo tiempo los hábitos de consumo de toda la población mundial.
Por ejemplo una de las medidas urgentes es reducir el consumo actual de carne bovina y sustituirla por proteínas vegetales, de esta forma buena parte de los setecientas mil millones de toneladas de granos que se comen las vacas y los novillos de engorde, pasarían a ser consumidos directamente por los seres humanos, incluso así se disminuirían las hambrunas tercermundistas.
Por vía contraria habría que incrementar la producción de leche mejorando el nivel genético de las vacas y el manejo nutricional en busca de un mayor rendimiento por animal. ¿Y por qué disminuir el consumo de carne y elevar el de la leche? Muy sencillo, la carne puede ser sustituida con eficiencia y además es más difícil multiplicar su rendimiento, mientras que la leche es el alimento básico de la nutrición infantil y mediante un buen manejo puede incrementarse su productividad con base en un mismo número de animales.
Frente a este panorama reduccionista cada país por razones estratégicas estaría obligado a........