«Nunca se hace la maldad de manera tan plena y alegre,
que cuando se hace bajo un falso principio de conciencia».
Crisanto Gregorio León

Este coronel lleno de maldad, con comportamientos manipulativos, frialdad emocional y mentalidad siniestra en la búsqueda de intereses propios.

Científicamente la maldad es algo tangible que se aprecia en la conducta de las personas, especialmente en los psicópatas. Lo que para este coronel psicópata es tan espontáneo como el reflejo interlimb, pues no la domina, le es superior a su control y manipulación. Mientras él controla y manipula gentes y escenarios, su psicopatía mueve los hilos de su personalidad y lo pone en evidencia, lo deja al descubierto. Aunque es un histrión, con un alto índice de maldad, que no solo es lo que constituye y que ya es bastante maligno, el deseo de degradar, humillar, controlar y causar daño a sus semejantes, sino también el deseo perverso de destruir y depredar a otro ser humano, como lo haría en la selva un depredador salvaje con su presa y este tiene su justificación.

Hablemos de la oscuridad en el coronel psicópata, que es la personificación de la maldad, no tiene sentimientos de cariño, amabilidad, ni aprecio, ni empatía por quienes sufren o que él ha colocado en situación de sufrimiento, entre otras emociones canallescas. Tiene conductas frías y de caracterizada aversión por todo cuanto lo rodea porque solo son personas y escenarios para conseguir sus fines psicopáticos y le hastía tener que enfrentarse a quienes él siente inferiores, pero le toca.

Algunas características orgánicas identifican al psicópata y a la psicopatía y en este caso la menor cantidad de materia gris en el lóbulo frontal del cerebro y en ello algunos científicos han encontrado que la maldad del psicópata reside justamente allí, en el lóbulo frontal del cerebro y la representan como una mancha negra.

En el caso del coronel psicópata el factor Dark o factor oscuro lo encontramos manifiesto en la triada oscura de su personalidad: maquiavelismo, narcisismo y psicopatía. Con lo que ya tiene recorrido con ello un tercio de los nueve rasgos del factor D.

En efecto, hartas conocidas son las características de la personalidad psicopática de este coronel nunca más ascendido y que he expuesto en mis epístolas. Su esencia psicopática, sus conductas desadaptativas y toda la pléyade de comportamientos que dentro de la escala Hare y otras, lo identifican como un psicópata. Y desde luego es un psicópata primario, un psicópata desalmado. Destacan en él, la agresividad y la brutalidad.

La insidia y el ansia de poder enfatizan entre otros como sus comportamientos maquiavélicos dentro del ramaje de las características que lo dejan al descubierto en lo que no duda en manipular, mentir y saltarse los distintos principios éticos o morales para conseguir cualquier objetivo por aberrado o ilegal que sea.

En cuanto al narcisismo del coronel, el que le deviene de su psicopatía se le acentúa en su sentido exagerado de prepotencia y de privilegio, en el que necesita una admiración excesiva y constante. Espera que se reconozca su superioridad, incluso sin logros que la justifiquen.

Continuando con los nueve comportamientos maliciosos en los que reside la maldad del coronel psicópata y en general la maldad humana y que representan el núcleo oscuro de la personalidad de este militar corrupto que coloca por encima de cualquier persona o de cualquier cosa o situación sus intereses personales y perversos.

Este tipejo coronel, es un malévolo. Por encima de cualquier cosa él antepone y así lo escoge y selecciona como única opción, la preferencia por hacer maldad. Y lo hace a través de agresiones de cualquier índole como físicas y psicológicas, mediante abusos donde se aprovecha de su posición circunstancial, con lo que también humilla, ejerce crueldad y sevicia, con un despliegue insolente de maldad. En ello degrada, desvaloriza, deprecia y desprecia a otros. Esto es su malevolencia.

Otro de los nueve comportamientos que nos permiten identificar la maldad en el coronel psicópata está su sadismo, el cual ha sido objeto también de una epístola aparte, con comportamientos que le generan sensación de placer y de dominio. Y es consuetudinario en este idiota moral, infligir dolor físico y psicológico a otros, en lo que las agresiones físicas e incluso sexuales son alarmantes.

El laxismo. La ausencia de ética y sentido moral lo podemos ver en el coronel psicópata como marcadamente definitorio de su personalidad y es recogido a través de mis concernientes artículos, en especial en la epístola el idiota moral, en la que se describe su incapacidad para respetar y asumir las normas éticas y morales pues se cree que son absolutamente absurdas y no lo controlan. Sencillamente él no desarrolló conciencia. Transgrede perversamente las normas éticas y morales porque según él no están hechas para regular su conducta.

Por otra parte el coronel psicópata se cree con el derecho psicológico de que es merecedor de más derechos, concesiones y privilegios que los demás. Que él está por encima de todos y que se lo merece todo, que todo se le debe permitir aún si es ilegal, inmoral o antiético, pues él es superior, pues cual narcisista se cree una deidad. Los demás son unos pobres mortales sin derechos y sin significado útil que no sea para servirle. El coronel psicópata se cree merecedor de todas las ventajas y los privilegios.

Este coronel narciso, despliega su actividad en constante búsqueda de ganancias dinerarias y de todo tipo, así sean ilegales y producto de la corrupción, del desenfreno ético, de las coimas y las extorsiones. En fin está ávido de refuerzos sociales, de reconocimiento, de éxito aunque en ello haga trampas como el caso del fraude por el cual se adjudica títulos académicos que no estudió y que pueden leer en el artículo el doctor fraude.

Y aunque lo dejé de último no es menos importante, su egoísmo. Lo expuse en mi artículo el alter ego del coronel psicópata. Solo le interesan sus propios intereses y en caso de demostrar algún desprendimiento de acción para con otro ser humano es porque le sirve para sus intereses personales. La gente cae en el engaño de este psicópata porque es un actor, un histrión que se muestra y finge un carisma para embaucar entre otros a los que ansían ser tomados en cuenta, cariño y reconocimiento. Y él se aprovecha de ellos.

«A nuestro alcance tenemos otro recurso para medir la maldad humana que se puede complementar también con la escala de Michael Stone, esa conocida herramienta donde medir los 22 grados del mal en el comportamiento de las personas».

«Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos».
Thomas Paine

Crisanto Gregorio León

crisantoglon@gmail.com

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#OPINIÓN El factor «D», la maldad en el coronel psicópata #31Ago

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31.08.2022

«Nunca se hace la maldad de manera tan plena y alegre,
que cuando se hace bajo un falso principio de conciencia».
Crisanto Gregorio León

Este coronel lleno de maldad, con comportamientos manipulativos, frialdad emocional y mentalidad siniestra en la búsqueda de intereses propios.

Científicamente la maldad es algo tangible que se aprecia en la conducta de las personas, especialmente en los psicópatas. Lo que para este coronel psicópata es tan espontáneo como el reflejo interlimb, pues no la domina, le es superior a su control y manipulación. Mientras él controla y manipula gentes y escenarios, su psicopatía mueve los hilos de su personalidad y lo pone en evidencia, lo deja al descubierto. Aunque es un histrión, con un alto índice de maldad, que no solo es lo que constituye y que ya es bastante maligno, el deseo de degradar, humillar, controlar y causar daño a sus semejantes, sino también el deseo perverso de destruir y depredar a otro ser humano, como lo haría en la selva un depredador salvaje con su presa y este tiene su justificación.

Hablemos de la oscuridad en el coronel psicópata, que es la personificación de la maldad, no tiene sentimientos de cariño, amabilidad, ni aprecio, ni empatía por quienes sufren o que él ha colocado en situación de sufrimiento, entre otras emociones canallescas. Tiene conductas frías y de caracterizada aversión por todo cuanto lo rodea porque solo son personas y escenarios para conseguir sus fines psicopáticos y le hastía tener que enfrentarse a quienes él siente inferiores, pero le toca.

Algunas características orgánicas identifican al psicópata y a la psicopatía y en este caso la menor cantidad de materia gris en el lóbulo frontal del cerebro y en ello algunos científicos han encontrado que la maldad del psicópata........

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