Por la puerta del sol – 258-: Llantos de madre |
La luz de este 10 de mayo trae consigo un semillero de recuerdos y nostalgias, relucen las instancias pobladas de remembranzas, los nidos cantan a la vida, sueñan los ruiseñores.
Hoy en cada casa se servirá la mesa para la ocasión del día que le toca a mamá ser atendida y agasajarla. Esa dicha es para las que aún tienen sus hijos en el hogar o cerca a este. Las que los tenemos lejos seguiremos con el peso de seguir esperando a los que no han regresado, con la esperanza de que un día vuelvan a la patria y al calor del hogar.
Son momentos en los que la casa se hace grande, la marca de los hijos sigue en cada espacio, en cada cuarto, en cada cama, en cada closet. Allí todo sobra, sobran las sillas, las camas, sus cosas, la ropa, los platos. Las horas se hacen lentas, seguimos inmersas en esa rutina que se sostiene a puro desgaste, la ausencia de los........