El país de las rupturas
Estas elecciones dejan un país profundamente dividido, marcado por la polarización y la desconfianza mutua. La tarea más importante del próximo presidente será intentar recomponer el tejido social y político de una nación que hoy parece más distante del consenso que nunca.
Las redes sociales, las conversaciones familiares, los grupos de WhatsApp y prácticamente cualquier espacio de deliberación pública o privada se han convertido en escenarios de confrontación permanente, en los que, francamente, nadie sale ganando. Abundan los mensajes cargados de odio, rabia y resentimiento, dirigidos no solo contra los candidatos presidenciales, sino también contra millones de ciudadanos que, en ejercicio legítimo de su libertad, han decidido votar por la opción que consideran........
