De la tierra a la luna
Con mucha añoranza y alegría, recuerdo cuando, durante mi niñez, convertía el sofá de la sala de mi casa en el Nautilus o en el proyectil del cañón Columbiad, al acostarme en él para leer o, más bien, vivir las novelas de Julio Verne que me compraban y motivaban a leer mis padres, cautivando y haciendo explotar mi imaginación.
Por ello, me es imposible no recordar por estos días a los artilleros del Gun Club, con su pretensión de enviar un proyectil a la luna, con tres pasajeros, en la obra de Julio Verne De la tierra a la luna, publicada en 1865 y que causó tanta admiración por su ingenio y anticipación a las misiones espaciales de siglos posteriores.........
