El gesto más revolucionario del liderazgo

El mundo no está falto de liderazgo. Está falto de silencio interior. De ese espacio donde uno deja de reaccionar para comenzar a comprender. Hoy vemos decisiones que se anuncian como certezas, discursos que no admiten preguntas y posturas que se endurecen cuanto más evidente es la fractura social. No es una crisis de poder; es una crisis de escucha.

Cuando un líder gobierna desde la sordera emocional, pierde contacto con la realidad humana. Ya no percibe el cansancio colectivo, ni el miedo, ni la esperanza. Solo oye su propia lógica. Y así, poco........

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