Maduro: del Cártel de los Soles al sacrificio necesario del imperio

Maduro se entregó; Estados Unidos lo ajustó. No fue una “intervención inesperada”. No fue un “secuestro no pactado”. Fue teatro con guion escrito de antemano. El mandatario venezolano no fue derribado por error o por un arrebato estratégico recién concebido en los pasillos del Pentágono: fue una pieza negociada del tablero.

Lo que esta semana se desplomó no fue sólo el relato, sino una narrativa usada durante años para justificar políticas agresivas: la idea de Nicolás Maduro como jefe del Cártel de los Soles, estructurado y autónomo; un capo al estilo de Pablo Escobar con uniforme militar. Esa acusación —insistida por Washington durante años— ha sido ahora retirada del documento de imputación estadounidense que enfrenta Maduro en Nueva York.

No porque Maduro sea inocente ni porque alguien no reconozca su vileza, sino porque no había forma jurídica sólida de sostener esa figura explícita. El Departamento de Justicia corrigió su línea: en lugar de presentar al Cártel de los Soles como una organización criminal estructurada, lo describe ahora como un “sistema de clientelismo y cultura de corrupción” incrustado en el Estado venezolano.

En lenguaje llano: lo que antes se presentaba con fanfarria mediática como un cártel es en realidad una red........

© El Heraldo de México