Corina Machado: la decepción del pragmatismo

María Corina Machado ha sido, sin duda, una figura clave de la resistencia democrática venezolana. Señaló los abusos del régimen de Nicolás Maduro, denunció el fraude electoral y sostuvo una narrativa de dignidad frente a una dictadura que se ha normalizado en la región. Ese mérito nadie se lo quita.

Precisamente por eso, decepciona más cuando quien encarnaba una causa parece extraviarse en el camino. Nada de lo anterior atenúa la incomodidad —y el desencanto— que provocó su reciente acercamiento a Donald Trump. Machado decidió apostar por la lógica del poder crudo, del halago personal, del pragmatismo sin pudor. Tal vez haya una estrategia detrás. Pero las estrategias también revelan principios. Y aquí lo que asoma es una renuncia.

No hubo una recepción de Estado ni una señal inequívoca de respaldo político. Lo que sí hubo fue una narrativa cuidadosamente difundida después, como ocurre cuando la foto importa más que el contenido. Trump no es conocido por la discreción ni por esconder apoyos: cuando quiere capitalizar algo, lo hace de........

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