¡You are fired!

La muy guapa y elegante Melania Trump y su distinguido esposo, ya saben quién, exigen se despida al comentarista Jimmy Kimmel de la cadena televisiva donde trabaja por haber hecho una broma de “mal gusto” sobre la primera dama de nuestro vecino del norte. La pareja presidencial acusa al humorista de incitar a la violencia, circunstancialmente digo yo, tras el atentado en Washington durante la cena de corresponsales. Y digo circunstancialmente ya que el famoso comentario que tanta ira ha causado a los Trump se emitió 24 horas antes de que se produjera el tiroteo que atentó sobre la seguridad del presidente de USA y miembros de su gabinete.

A ver, el chistorete en cuestión fue que: “Melania tiene el brillo de una viuda en espera”. A mí en lo personal no me encantó el chascarrillo y menos la suerte que le jugó una mala pasada al presentador. El timing fue desastroso, sí, pero de ahí a la censura, la cancelación de permisos y el despido hay un buen trecho.

Comencemos por subrayar que la mentada cena anual de los corresponsales, desde siempre (un siglo de llevarse a cabo en ese mismo tono y con el mismo tipo de comensales) se ha caracterizado por los discursos irónicos, críticos y autocríticos de periodistas y gobernantes en funciones. Quizá por ello el señor Donald, que parece carecer de sentido del humor y capacidad de reírse de sí mismo, nunca había querido asistir a alguna de ellas. Y bueno, eran muchos y parió la abuela.

Se ha molestado tanto la pareja presidencial por el comentario o broma en cuestión que no solo ha pedido el despido del señor Kimmel, sino que se pretende revisar y quizá entonces cancelar la licencia de emisión (digamos la concesión) de la cadena de televisión estadounidense donde se transmitió el programa, ABC, que pertenece al consorcio Disney. El tema se vuelve cada vez más oscuro y complicado.

Al parecer, la Comisión Federal de Comunicaciones estadounidense, siguiendo instrucciones de la Casa Blanca, está evaluando si se renueva o no el permiso para que ABC continúe con sus transmisiones. Si esta cancelación se consuma se trataría del ataque más grande contra la libertad de expresión que jamás se haya cometido en los Estados Unidos. Lo califican los expertos como un ataque al corazón de la Constitución de aquel país y como una falta de respeto y seguimiento a su primera enmienda. Esta parte de la Constitución de 1791 prohíbe al Congreso de USA promulgar leyes que entre otros puntos limiten la libertad de expresión o de prensa, la libertad de religión o de reunión.

Hasta el momento, Disney no ha generado una respuesta oficial al respecto, pero esta llegará, estoy segura de ello. La respuesta de la sociedad de aquel país comprometida con los derechos humanos y las libertades tampoco tardará en hacerse escuchar. La famosa frase por la que Trump se hizo famoso en su programa de televisión: “Estás despedido” o “You are fired” creo que le va a costar bastante al actual presidente de los Estados Unidos. Veamos.


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