Reality show: el impacto de las nuevas programaciones
Cuando nuestros amables lectores lean esta columna habré ingresado a un nuevo proyecto en mi trayectoria profesional, la Casa de los Famosos 2026 que será transmitida por la cadena Telemundo, especializada en audiencias hispanas, característica que quiero destacar.
Los reality shows o programas de telerrealidad se han convertido en un fenómeno de programación televisiva en un formato diferente, novedoso que permite variadas formas de interacción; en estos, el público puede observar de manera directa y en tiempo real cómo los participantes reaccionan a momentos y presiones, mostrando el alma y la mente exponiendo las bases, principios, la ética y la moral no sólo de los participantes, sino también del público que, a través de su voto, mantiene dentro o fuera a su favorito.
Podemos afirmar que son un fenómeno global que genera altas audiencias y formas de conversación principalmente colectivas.
Los reality implican retos para quienes deciden participar en ellos requiriendo de capacidades específicas, permitiendo conocer de manera más profunda, e incluso íntima, a sus participantes, también son un reto en sí mismos pues constituyen una evolución a la programación televisiva. Al respecto, los invito a recordar las programaciones de hace 15, 30 o incluso 40 años, de acuerdo a su generación.
Son un gran experimento social en donde los integrantes interactúan en situaciones complejas, sin comunicación y en total aislamiento llevando al límite la tolerancia, el respeto, la inclusión y el trabajo en equipo de quienes participan en él, muchas veces, perdiendo la noción del exterior y haciendo a un lado su privacidad.
Hoy día la coyuntura social y política con nuestro vecino país nos invita a hacer una reflexión de nuestra relación. Estoy convencido que a través de los nuevos canales de comunicación, como son los reality shows y las redes sociales podemos mandar mensajes claros y contundentes sobre la importancia de la cultura latina. Un claro ejemplo de esto fue la participación de Bad Bunny en el medio tiempo de Super Bowl donde presentó una fiesta latina cargada de símbolos y mensajes de unidad y amor.
Por ello acepté participar en la Casa de los Famosos de Telemundo que será transmitida en próximos días, para lo cual solicite la licencia a mi cargo como diputado federal en la LXVI Legislatura.
Sé que habrá críticas y de antemano les expreso mi respeto, pero estoy convencido de que hay otras vías para seguir construyendo un mejor país y estimo debemos aprovecharlas desde esa posibilidad, de llegar a los hogares del mundo.
Soy hijo, padre, esposo, abuelo, artista, empresario, activista y político y estimo que mi forma de vivir cada una de estas facetas y compartirlas, puede perfilar un cambio positivo en alguna persona, y si son más, qué mejor.
Imagino un reality que pudiera permitir ver de manera más cercana, incluso cotidiana a algunos representantes populares o funcionarios, despojarlos de su investidura y mostrarlos en sus formas más habituales. Un ejercicio así evidenciaría a muchos y cambiaría la opinión de otros, lo que posiblemente contribuiría al fortalecimiento de la democracia en nuestro país, incluso reducir el costo de las campañas.
¿Se vale imaginar no?
Nos vemos en unas semanas, ya les platicaré.
POR SERGIO MAYER BRETÓN
@Sergio Mayer Bretón
