Lamosa, ya no es un ladrillo más en la pared |
Esta historia no empieza con azulejos, sino con sólo barro. En 1890, dos ciudadanos estadounidenses fundaron la Compañía Manufacturera de Ladrillos de Monterrey, que enteramente se dedicaba a la fabricación de ladrillos para cubrir la demanda de la capital del estado de Nuevo León. Los primeros años de la compañía fueron favorables con una producción anual de hasta 20 millones de ladrillos, pero dificultades financieras orillaron a los dueños originales a poner en venta su compañía que, en 1929, y en medio de grandes dudas y críticas, paso a manos de Bernardo Elosúa Farías y su primo Viviano Valdés, y su primera decisión fue cambiar el nombre a Ladrillera Monterrey, y en 1933 modificaron gracias a sus estudios en ingenierías que realizaron en Estados Unidos, los procesos de producción, y el más determinante fue cambiar la leña por gas en sus hornos para comenzar a fabricar azulejos, pisos y blocks de barro, donde fueron verdaderos pioneros en México.
En 1951 Lamosa, que cambió a Grupo Lamosa en 1995, se institucionalizó y realizó una oferta de acciones en la Bolsa Mexicana de Valores que la convierte en una de las emisoras más antiguas en México con 75 años. Luego vinieron movimientos de expansión del negocio, como el lanzamiento del primer adhesivo cerámico producido en México e incursionó en el negocio de sanitarios, la........