Vivir filosóficamente

Hay vidas muy bien organizadas que no saben hacia dónde van. Calendarios completos, cuentas en orden, reputaciones impecables. Falta algo que no figura en ninguna app. No es falta de actividad, es falta de orientación. Es como remar con energía en mar abierto sin haber elegido un puerto. El cansancio llega incluso cuando todo parece funcionar.

En Grecia a esto que parece faltarnos ahora se le llamó Telos, la pregunta por el sentido, por qué clase de vida vale la pena vivir o qué tipo de persona quieres llegar a ser cuando ya no tengas que demostrar nada. Hemos perdido la brújula y solo buscamos dinero, fama, estatus. Son herramientas, no son el final del camino. Cuando se los convierte en destino, la vida entera se estropea y aparece una inquietud que no descansa ni con el mayor éxito.

La vida se complica porque es más fácil acumular herramientas que definir el puerto. Elegir un Telos implica aceptar que algunas cosas quedarán atrás. No siempre dramáticamente. A veces en silencio, como quien deja de usar un traje que ya no le pertenece. Goethe lo intuía al hablar de........

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