Entre el ideal y la realidad: la vigencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

“El ser humano nunca debe ser tratado como un medio, sino como un fin en sí mismo”, afirmaba Immanuel Kant, al formular uno de los principios centrales de su ética. Esta oración condensa parte de la esencia que la ONU plasmaría, el 10 de diciembre de 1948, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Un documento con el que todos los países reconocieron los derechos que gozan todas las personas por el solo hecho de ser humanas. A 77 años de su firma, lejos de ser una aspiración, la Declaración sigue vigente como marco ético y jurídico para la protección de la dignidad humana en un mundo donde aún persisten........

© El Heraldo de México