Homenaje al prejuicio |
Hace el sensei Fernando Savater, en una columna reciente, un homenaje discreto pero firme al prejuicio, que, dice, te evita muchos disgustos. Otra manera de decirlo, que me robo de alguien que no logro recordar quién es: los prejuicios son atajos.
Se entiende que un atajo, en este contexto, es una cosa buena. Te permite ahorrar un tiempo valiosísimo, sobre todo cuando llegas a cierta edad y por lo tanto se termina tu estancia en este plano de realidad. Tiempo que puedes invertir en ver el nuevo, triste fracaso del Real Madrid, o una serie inglesa de espías, o en leer una novela policiaca gringa, todo con el acompañamiento de esas cosas de señoro que tanta felicidad acarrean: whisky, puros, carne de........