Ser escuchados y ser oídos

Cuando la reforma judicial estaba en su efervescencia pública, Ricardo Raphael hizo una propuesta valiente: si quieren justicia cercana al pueblo, más que elegir, deberíamos restituir el sistema de jurado popular que existió en México hasta 1929, y que fue suprimido por una reacción política, episodio histórico magistralmente detallado en su artículo periodístico: “Revivir jurado popular, mejor que votar jueces”.

En estos días, he repensado esa propuesta y considero que apunta a donde deberíamos direccionar nuestros esfuerzos democráticos: no sólo en crear instituciones para sufragar a las personas que forjen las decisiones públicas sino en construir un sistema en donde la ciudadanía pudiera ser en verdad escuchada y oída, porque son el factor decisivo final en la toma de las decisiones trascendentales para nuestro país.

México ha vuelto a ser el escenario de un........

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