La aldea algocrática y la educación legal |
El derecho como disciplina siempre se encuentra rezagada ante los fenómenos sociales, culturales y más aún los tecnológicos. Si la función básica del derecho es “formalizar” estos fenómenos, el proceso para lograrlo suele estar sujeto a un engranaje lento, reactivo y desfasado.
Quizás eso es porque aún seguimos viendo a nuestra disciplina como una maquinaria que solo busca procesar los productos legislativos: dialogamos con las imaginarias razones del legislador, con sus creaciones, con sus estructuras y sus contornos constitucionales o convencionales, y convertimos a la “ley” [en sentido amplio] como la fuente principal de nuestras soluciones, preocupaciones y correcciones para estos y todos los fenómenos.
La ley se vuelve el producto por el que circulamos y moldeamos los eventos humanos: si hay........