¿En beneficio del pueblo?

Nuestra Constitución es clara: todo poder dimana del Pueblo, y se instituye en beneficio de éste, aunque como diría irónicamente Bertolt Brecht, “¿pero hacia dónde se dirige? La respuesta, parece fácil y resuena obvia y cíclica: se dirige para “beneficio del Pueblo”.

Pero esa narrativa cíclica es centrípeta a la interrogante de quién es “Pueblo” y qué necesita el “Pueblo”, porque parafraseando al otrora poeta Jaime Sabines, quien irónicamente también dijo: “El Pueblo […] es una entidad pluscuamperfecta generosamente abstracta e infinita”, “[…] sirve […] para […] escribir el cuento de la democracia, publicar la revista de la revolución, hacer la crónica de los grandes ideales”, ya que a nombre del “Pueblo”, todos los partidos políticos o líderes electorales, asumen la magnánima y elevada potestad de “escribir” las narrativas de nuestra democracia, porque pareciera que solo ellos pueden filtrar la voluntad popular y porque solo ellos se asumen como los únicos que encontrarán los remedios a las heridas del........

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