Comercio en tiempos de guerra: energía, aranceles y el futuro del comercio global

En medio del estruendo geopolítico, hay silencios que pesan más que los discursos. La Organización Mundial del Comercio no se ha pronunciado sobre el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Y aunque no es su mandato intervenir en guerras, ese silencio revela una realidad incómoda: el sistema multilateral atraviesa uno de sus momentos más frágiles justo cuando más se le necesita.

La Cámara de Comercio Internacional (ICC) advirtió esta semana que no podemos permitir que la OMC muera por inanición política. Recordó además un dato que suele olvidarse en medio del debate: Estados Unidos representa alrededor del 13 % del comercio mundial de bienes. Por sí solo no puede detonar una guerra comercial global si el resto de las economías optan por la prudencia. El llamado es claro: evitar represalias espejo y concentrarse en estabilizar el sistema, especialmente ante la próxima cumbre ministerial que definirá parte de la gobernanza comercial del mundo.

La realidad política en Washington añade otra capa de incertidumbre. Donald Trump ha enfrentado reveses judiciales sobre la legalidad y el alcance de algunos aranceles, lo que refleja que incluso dentro de Estados Unidos existe debate sobre el uso expansivo de facultades ejecutivas en política comercial. Al mismo tiempo, la........

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