Una violencia extraña
Lo que ocurrió este martes en la zona arqueológica de Teotihuacán ha desatado una serie de reacciones y narrativas cuyo único objetivo, si no es el morbo, es atacar a alguna de las partes. Hay, por ejemplo, quienes responsabilizan a la división social que, según tal narrativa, se ha fomentado desde la administración anterior. Han llegado al extremo de acusar al gobierno de promover el odio al extranjero, lo cual, para la oposición, explicaría tanto que una de las víctimas fuera extranjera como las palabras del tirador captadas en una grabación realizada por uno de los rehenes.
Hay también quienes hablan de los pasos hacia una desestabilización interna del país, provocada por intereses........
