Caballo Azteca

Antes de la llegada de los europeos en 1492, los caballos no existían en el continente americano. Estos animales desaparecieron de América al final del Pleistoceno, durante la extinción del Cuaternario, ocurrida hace entre 8 mil y 10 mil años. En ese periodo también se extinguieron especies como los mamuts y los perezosos gigantes. Esto se atribuye a una combinación de factores: cambios climáticos, posibles enfermedades y la caza excesiva por los humanos que llegaron al continente, entre ellos la cultura Clovis, especializada en la caza de grandes presas.

Otro factor determinante fue el hundimiento del puente de Bering (amplio territorio que abarcaba el extremo oriental de Siberia y el oeste de Asia). Esto dejó al continente sin caballos durante miles de años.

Los caballos fueron reintroducidos por los españoles: Cristóbal Colón trajo los primeros en su segundo viaje en 1493 a las islas del Caribe, y Hernán Cortés desembarcó 16 caballos en México en 1519, durante la conquista del Imperio Azteca.

Aquellos caballos ibéricos se dispersaron rápidamente a través de redes comerciales indígenas y llegaron al suroeste de América en el siglo XVII. Pueblos como los comanches, crows y blackfeet adoptaron caballos para caza, guerra y comercio, transformando sus culturas, pero esto ocurrió siglos después de 1492.

Hace tres días, el secretario general de Gobierno del Estado de México, Horacio Duarte Olivares, en su red social X compartió fotografías junto al líder del Congreso mexiquense, Francisco Vázquez, y la gobernadora Delfina Gómez Álvarez durante un espectáculo ecuestre. En su mensaje recordó que en 1970, Texcoco vio nacer al caballo Azteca, hoy símbolo de la Feria Internacional del Caballo de Texcoco.

Ese post provocó que este reportero investigara si había caballos antes de que llegaran los españoles a nuestra tierra y el origen de estos equinos, los “azteca”.

El caballo Azteca es una raza equina desarrollada en México durante la década de 1970. Su creación se impulsó con el objetivo de establecer un caballo nacional que representara nuestra identidad cultural, especialmente en la charrería.

Su origen combina sangre de caballos andaluces con ejemplares Cuarto de Milla americanos. El proyecto comenzó en 1969 en la Alta Escuela Mexicana de Jinetes en Texcoco y tuvo como figura clave al empresario español Antonio Ariza Cañadilla.

En 1972, se formalizó la creación de la raza con el apoyo de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos —bajo la dirección de Francisco Merino Rábago— y la Casa Pedro Domecq, entre otras instituciones.

Se estableció la Alta Escuela Mexicana de Jinetes en Texcoco, y se realizaron campañas publicitarias, incluyendo anuncios televisivos premiados, para promover la raza en eventos como la Feria Internacional del Caballo de Texcoco.

El caballo Azteca es de constitución fuerte, compacta y musculosa, con una altura mínima de 1.43 metros y un promedio de 1.50 a 1.65 metros a la cruz. Pesa alrededor de 540 kilos. Creado principalmente para la charrería, destaca en suertes que requieren agilidad, energía, espíritu, fuerza y velocidad.

Diariamente se aprende algo nuevo. Este columnista descubrió el origen de los caballos en América, de dónde viene la maravillosa raza Azteca.

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