Ahí está lista de los 17
En las épocas más oscuras del Priato -donde el tricolor controló de manera hegemónica- caracterizado por el presidencialismo absoluto, no importaban las capacidades o inteligencia del aspirante, valía únicamente la cercanía con el titular del Ejecutivo en turno.
No había contrapesos: la cargada y el corporativismo fue la fórmula del 29 hasta principios de milenio. Tenía el Presidente la facultad metaconstitucional de designar a su sucesor a través de su señalamiento divino, acto conocido en la tragicomedia mexicana como “dedazo”.
El partido oficial y todo el aparato de Estado, con férreo control, ganaba todas las elecciones. El enojo social y el descontento de la clase empresarial no eran tomadas en cuenta. Y lo mismo pasó en alcaldías, regidurías, diputaciones,........
