Democracia sin privilegios
La reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum es un asunto de principios y el cumplimiento de un compromiso con el pueblo que busca tener una democracia austera, directa y para todos.
Los gobiernos neoliberales volvieron costoso y distante el sistema electoral, multiplicaron estructuras, normalizaron listas cerradas decididas por cúpulas y protegieron posiciones, antes que representar a la ciudadanía. Esa lógica es la que hoy la 4T corrige.
La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum propone reducir una cuarta parte el costo de las elecciones, cambiar el sistema de legisladores plurinominales para que todas y todos los legisladores seamos electos por voto directo, fortaleciendo la fiscalización, regulando el uso de inteligencia artificial en campañas, prohibiendo bots, cerrando la puerta al nepotismo y terminado con la reelección consecutiva a partir de 2030. En pocas palabras, terminando con los vicios de los corruptos.
La oposición que hoy habla de “retrocesos” defendió durante décadas un modelo caro y controlado por élites partidarias. La democracia se mide por la fuerza del voto.
La Presidenta tiene un compromiso firme con el pueblo y es a ese pueblo a quien responde esta reforma. Por eso, quien quiera acompañar esta transformación, adelante. Quien prefiera mantener privilegios, será señalado, simple y sencillamente porque el pueblo se sentirá traicionado.
Estoy plenamente convencida de la necesidad de esta reforma y así como yo, también lo está todo el grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados. Con toda certeza se puede afirmar que la Presidenta cuenta con el respaldo total de sus diputadas y diputados para mejorar el sistema electoral. Creemos en una democracia en donde el dinero público sirva a la gente y no a estructuras costosas.
México es plural y el diálogo siempre será bienvenido; sin embargo, es momento de definir principios. La Cuarta Transformación ha ampliado derechos laborales, sociales y constitucionales; ahora fortalece la democracia para que represente mejor y le cueste menos a los bolsillos de las y los mexicanos. Se trata de transformar y nosotros elegimos estar del lado de la transformación. Ante esto solo hay una postura: la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum.
POR DIP. FED. GABRIELA JIMÉNEZ
Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena
