No es negocio
Mi cena diaria, a los tres años, era un taco dorado de Los Cocoteros, en la glorieta Chilpancingo. Sin embargo, la tortilla no estuvo nunca muy presente en mi primera infancia, debido a que mi padre, que era un refugiado español, acostumbraba consumir bolillo. Y no fue hasta que atendió un expendio de huevo frente al mercado de Tacuba, que empezó a degustar las delicias culinarias mexicanas en dos cocinas aledañas.
Pareciera que toda la comida mexicana implica una tortilla doblada de diferente forma. Ya nuestros ancestros explicaban las fases de la Luna, argumentando que un conejo devoraba la tortilla que representaba a nuestro satélite natural. En Europa, la Luna era de queso, en nuestro continente era de maíz.
La Presidenta se........
