Vayamos a la equidad total
La más trascendental de las propuestas para la próxima reforma electoral no estará -hasta donde se sabe- en la iniciativa presidencial. Aparece -yo dirÃa que tÃmidamente- entre los planteamientos del Instituto Nacional Electoral (INE), y algunos recordarán que formó parte del Plan A del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Se trata de la proporcionalidad pura aplicada al Congreso de la Unión, con el objeto de que cada partido polÃtico obtenga exactamente -o casi- un porcentaje de legisladores equivalente al porcentaje de su votación.
En el apartado âRepresentación proporcionalâ de su extensa propuesta, el INE formula asà su planteamiento:
âSe recomienda preservar y mejorar el modelo de elección de personas legisladoras por el principio de representación proporcional. Su eliminación o sustitución por el principio de primera minorÃa podrÃa causar mayor sobrerrepresentación de los partidos mayoritarios, afectando a los partidos más pequeños.
âSi la crÃtica a los legisladores âplurinominalesâ es que las cúpulas partidistas (y no los electores) deciden las candidaturas ganadoras, se sugiere valorar una transición hacia un modelo de proporcionalidad........
