Mujeres que abrieron ruta en el Servicio Postal Mexicano
Para Correos de México, abrir ruta es más que iniciar un recorrido: es trazar camino donde antes no lo había, asumir la responsabilidad de conectar comunidades y convertirse en un eslabón imprescindible de una cadena que une al territorio mexicano.
En el marco del 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer, su historia en el Servicio Postal, debe ser contada. Los primeros registros documentales de la presencia femenina en nuestra institución datan de 1904. Cuando se nombra a Josefina Blanco como administradora de Correos en Tepeaca, Puebla. Le sucedieron escasas incorporaciones. De aquellos años, y por su legado, debemos hacer un especial reconocimiento a Josefina Guzmán Miranda quien en 1954, desde el Palacio Postal, organizó archivos, clasificó el acervo bibliográfico y abogó por el rescate documental del organismo. Hoy, nuestra biblioteca lleva su nombre.
En la década de los setenta, en Mexicali, Baja California, dos mujeres decidieron abrir ruta en un terreno que, hasta entonces, parecía exclusivo de los hombres. En 1978 y 1979 ingresaron María Clara Elidia Ramírez Ruíz y Aurora Nuño Torres al Servicio Postal Mexicano para ejercer el oficio de carteras.
El país transitaba por una etapa de modernización y ellas tuvieron la firme convicción de involucrarse y hacer propio este noble oficio, bajo temperaturas extremas y largas jornadas en aquella ciudad. Inicialmente, les asignaron los rumbos considerados “más fáciles”, reflejo de una cultura que se adaptaba a los nuevos tiempos; sin embargo, su desempeño demostró que la capacidad profesional no distingue género.
En el caso de Aurora, solicitó uniformes adecuados al clima implacable de Mexicali y una gorra con visera amplia que le permitiera protegerse del sol. Por su parte, María Clara Elidia pidió que los buzones se colocaran fuera de las viviendas para reducir riesgos innecesarios.
No querían privilegios, sino condiciones dignas para cumplir con su responsabilidad. Su incorporación, no fue estridente, pero sí sentó las bases para que -con el paso de los años- incrementara el ingreso de mujeres a nuestro organismo. Hoy, dos mil 290 mujeres desempeñamos actividades administrativas y más de 500 carteras laboran en distintas oficinas postales. Tenemos el mismo compromiso: servir a México.
Nuestro país vive un momento significativo para las mujeres. Con la visión de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la participación femenina en la vida pública se fortalece. Es una convicción de Estado. Ese horizonte también nos invita a mirar nuestra propia historia y reconocer que muchas transformaciones comenzaron antes de que fueran ampliamente celebradas.
Las mujeres que abrieron ruta en el Servicio Postal Mexicano forman parte de ese proceso. Su labor contribuyó a consolidar una institución que no solo conecta territorios sino también oportunidades. En cada recorrido, bajo el calor, la lluvia o el frío, reafirmamos que el servicio público se sostiene con profesionalismo, vocación y responsabilidad.
Mirar hacia el futuro implica seguir abriendo paso y pisar fuerte. Avanzamos de la mano de la igualdad y la dignidad laboral. Cada mujer que se integra a Correos lo hace sobre un camino que otras trazaron con determinación y sentido social. La imagen ha evolucionado con la modernización logística, pero la esencia permanece. Correos de México tiene rostro de mujer.
POR VIOLETA ABREU GONZÁLEZ
Directora de Correos de México
vabreu@correosdemexico.gob.mx
