El Mundial comienza mucho antes del primer silbatazo

El Mundial de Futbol 2026 será una gran fiesta para México y para millones de personas en todo el mundo. Pero las grandes celebraciones no empiezan el día del partido, comienzan mucho antes, cuando una comunidad decide prepararse, organizarse y participar.

En Álvaro Obregón lo estamos viviendo así: como una oportunidad para fortalecer el tejido social, para sumar voluntades y para demostrar que el deporte también puede ser una herramienta para construir comunidad.

Desde el Voluntariado de Álvaro Obregón hemos iniciado un proyecto muy especial: la rehabilitación de 28 canchas deportivas en distintos puntos de la alcaldía rumbo al Mundial. La idea es simple pero poderosa: que nuestros espacios deportivos estén listos, vivos y llenos de niñas, niños y jóvenes que encuentren en el deporte un lugar para convivir, crecer y soñar.

Hasta ahora ya hemos entregado cuatro espacios intervenidos: en los módulos deportivos Molino de Rosas y Salvatierra, así como en el Parque Acuático Jalalpa 2000 y en el Parque de la Presa Tarango. Cada cancha rehabilitada es más que un espacio pintado o arreglado; es un punto de encuentro para la comunidad.

En algunos de estos espacios hemos contado con aliados extraordinarios como la organización Blue Women Pink Men y la empresa Comex, con quienes se han realizado jornadas de limpieza, pinta de bardas perimetrales y el diseño de superficies de juego con mensajes que promueven valores como el compañerismo, la sana competencia y los hábitos saludables.

Pero este esfuerzo también tiene otro objetivo muy claro: que las niñas se sientan parte de esta cancha. Durante mucho tiempo el futbol se vio como un deporte exclusivamente para hombres, pero hoy sabemos que no es así. Las niñas también juegan, también sueñan y también tienen derecho a sentirse dueñas del balón. Por eso, cada cancha rehabilitada es también un mensaje: el futbol es para todas y todos.

Al mismo tiempo, estamos trabajando con universidades para que estudiantes se sumen como voluntarios y voluntarias en las actividades que acompañarán este proceso rumbo al Mundial. Queremos que la juventud sea protagonista de esta experiencia, porque cuando los jóvenes participan, las ciudades cambian.

El Mundial 2026 llegará y será inolvidable, pero lo verdaderamente importante es lo que estamos construyendo desde ahora: comunidad, participación y espacios donde nuestras niñas y niños puedan crecer activos y felices.

Porque al final, el verdadero triunfo no se mide en goles, ¡se mide en comunidad!

POR MARISA FERNÁNDEZ JULIÁ


© El Heraldo de México